Cómo una industria de dulces mexicanos recuperó control y previsibilidad en su cadena de suministro

Cadena de suministro: el punto de partida

Cuando llegamos a esta empresa de dulces mexicanos del norte del país, nos encontramos con un negocio exitoso en ventas, pero vulnerable en su base de abastecimiento y en su cadena de suministro. Aunque el azúcar era su materia prima más visible, los mayores dolores venían de insumos menos obvios: empaques personalizados y saborizantes estacionales. Sin estos elementos no podían producir, y los retrasos eran frecuentes. “Podíamos quedarnos sin empaques a mitad de campaña”, recuerda su responsable de compras.

No quisimos implantar grandes sistemas ni manuales, sino entender primero su dinámica. Trabajamos junto a su equipo para mapear los gastos y prioridades, consolidando datos dispersos y haciendo visibles las categorías críticas. Ese mapeo mostró claramente dónde estaba el riesgo y dio argumentos para negociar con proveedores estratégicos. En paralelo, instalamos procesos sencillos para compras recurrentes y plantillas listas para RFQ, permitiendo que su propio equipo hiciera comparativos y ajustes rápidos. “Lo valioso fue que no solo nos dijeron qué hacer, sino que construimos juntos cómo hacerlo”, dice su directora financiera.

En pocas semanas se estabilizaron las entregas y se redujo la dependencia de un solo proveedor para sus insumos más críticos. En cuatro meses renegociaron contratos clave y lograron prever la demanda de insumos estacionales con meses de anticipación. Más importante aún, hoy cuentan con un tablero vivo que ellos mismos actualizan y un plan de categorías que les da claridad para sus próximas campañas. “Por primera vez podemos planificar sin miedo a quedarnos cortos”, resume la responsable de compras.

Mapeo de gasto e insumos críticos

El primer bloque de trabajo fue un mapeo de gasto por familias (empaques, saborizantes, azúcar, logística). Con esa lectura, clasificamos insumos críticos por impacto en ventas, lead time y riesgo de sustitución. Los cuellos de botella resultaron claros: empaques personalizados con tiempos largos y saborizantes estacionales con ventanas de compra estrechas. La cadena de suministro se ordenó empezando por esos cuellos, no por volumen histórico.

Plantillas RFQ y comparativos simples

Para compras recurrentes, creamos plantillas RFQ con variables comparables (precio por presentación, MOQ, ventana de entrega, tolerancia de calidad, condiciones comerciales). El equipo aprendió a disparar RFQs con calendario, comparar manzanas con manzanas y documentar la decisión. No fue software nuevo: fueron hojas estándar, responsabilidades claras y una rutina quincenal.

Calendario y previsión estacional

Con el plan de categorías y los RFQs andando, pasamos a un calendario de compras estacionales. Definimos ventanas por campaña (Día del Niño, verano, fin de año), cobertura mínima por SKU crítico y señales de anticipación (alertas cuando la demanda prevista supera umbrales). Así, la cadena de suministro dejó de reaccionar a último minuto y ganó previsibilidad.

Resultados y métricas que importan

  • Entregas estabilizadas en los insumos críticos y menos paros por falta de empaques.
  • Menor dependencia de un solo proveedor en saborizantes clave.
  • Renegociaciones con mejores condiciones (plazos y ventanas de entrega).
  • Tablero vivo operado por el equipo y plan de categorías para decidir con datos.

Lecciones útiles

  1. No todos los insumos pesan lo mismo: prioriza por impacto y riesgo, no solo por gasto.
  2. Las plantillas RFQ eliminan discusiones y aceleran decisiones.
  3. Para insumos estacionales, manda el calendario: define ventanas y coberturas mínimas con antelación.
  4. La cadena de suministro mejora con rutinas cortas y consistentes, no con proyectos gigantes.
  5. Lo que funciona en una familia se replica por oleadas (empaques hoy, logística y azúcar después).

Conclusiones

Lo que comenzó como un esfuerzo por resolver retrasos puntuales terminó en un sistema de trabajo que quedó instalado: mapeo de gasto, RFQs comparables, calendario y tablero. Con esa base, la empresa puede enfocarse en innovar y crecer sin sobresaltos en su cadena de suministro.

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