Cómo una textil especializada en uniformes logró prever demanda y reducir desperdicio

Optimización de inventarios: el contexto textil

Esta empresa textil producía uniformes abastecía distintas industrias con calendarios y especificaciones muy variables. Cada cambio de temporada se volvía un rompecabezas de telas, colores y tallas, por lo que la optimización de inventarios se volvió prioritaria. “Podíamos tener bodega llena y aun así nos faltaban rollos clave, sobre todo en ciertos colores y tallas”, recuerda su responsable de logística.

Con IMTRAC hicimos un levantamiento del inventario crítico por SKU y criticidad, clasificamos ABC/XYZ y ajustamos parámetros de cobertura estacional. Armamos alertas simples y una dinámica de trabajo para que ajustaran sus pedidos sin depender de nosotros. “Fue la primera vez que sentimos que controlábamos la temporada”, comenta su gerente de compras.

En los primeros tres meses redujeron desperdicio de tela alrededor de un 25%, liberaron espacio y lograron planificar mejor los lanzamientos de uniformes. Hoy el equipo propio mantiene un tablero estacional que ajusta cada trimestre y planean replicar el modelo a la línea de accesorios deportivos.

5 pasos eficaces para ordenar el inventario textil

1) Lectura ABC/XYZ por familia y temporada.

Separar por valor (A/B/C) y variabilidad (X/Y/Z) permite decidir coberturas por SKU y temporada (telas base A–X con mayor disponibilidad; colores/tallas de baja rotación con reglas más conservadoras). El equipo ve en una sola pantalla qué cubrir sí o sí y dónde aceptar mayor riesgo.

2) Parámetros por colección y punto de reorden.

Definimos mínimos/máximos y puntos de reorden por tela/base/color. La demanda esperada durante el lead time + stock de seguridad guía los reabastecimientos, evitando compras por impulso o por “sensación” de escasez.

3) Calendario estacional y ventanas de compra.

Construimos un calendario con ventanas por colección (regreso a clases, fin de año, licitaciones). Cada ventana indica fecha de decisión, proveedor objetivo y cobertura mínima. Esto reduce el clásico “nos llegó tarde el color clave”.

4) Tablero y alertas accionables.

Un tablero sencillo muestra cobertura por SKU, consumo real vs. previsto y alertas de sobrestock o riesgo de ruptura. Una revisión quincenal, breve pero constante, cierra el ciclo: qué se cambia, por qué y cuándo se vuelve a medir.

5) Limpieza de obsoletos y lote económico.

Con datos limpios, se descuentan obsoletos y se activan promociones/traslados de colecciones antiguas. Para telas A estables, se evalúa lote económico (EOQ) para equilibrar costos de compra/almacenamiento sin saturar bodega.

Resultados y métricas que importan

  • –25% de desperdicio de tela en tres meses y más espacio en almacén.
  • Menos quiebres de colores/tallas críticos en lanzamientos.
  • Planificación estacional con ventanas de compra y coberturas mínimas.
  • Autonomía del equipo: parámetros y tablero ajustados internamente.

Lecciones útiles

  1. Define coberturas por criticidad (ABC) y variabilidad (XYZ), no solo por gasto.
  2. Pon puntos de reorden y stock de seguridad por familia antes de automatizar nada.
  3. El calendario estacional manda: decide con tiempo y documenta.
  4. Un tablero con alertas simples y una reunión corta rinden más que “limpiezas” esporádicas.
  5. Con datos limpios, EOQ en telas A reduce costos sin perder servicio.

Conclusiones

Este enfoque convirtió la optimización de inventarios en una rutina ligera: parámetros claros, calendario realista y un tablero que guía decisiones. Resultado: menos desperdicio, menos sorpresas y temporadas bajo control.

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